Otra vez sin DNS.
Hace un tiempo os hablé de dns0, el DNS público europeo. Cerró. Así que puse el Pi-hole a tirar de xdp.es. Y hoy, xdp.es se ha caído.
Podría haber puesto los de Cloudflare y a correr, pero supongo que volvería a tener movidas con la pelotita. Llevo meses desgooglezando mi vida por lo que el famoso 8.8.8.8 de google también lo descarto. Así que me he montado el chiringuito en la raspberry y andando.
Si seguiste la guía de primeros pasos con GrapheneOS, ahora mismo tienes un móvil sin contactos. Y en el perfil con Google Play también. Aquí cuento cómo traerlos desde Mailbox.org con DAVx⁵, en el perfil principal y en el de bigtech. Si aún no tienes el segundo perfil, aquí explico cómo crearlo. Cada perfil tiene su propia agenda, así que hay que configurarlo en los dos: primero el principal y luego se repite en el otro.
En la guía de primeros pasos con GrapheneOS dejé el perfil principal limpio y sin Google. Pero hay apps de las que todavía no puedo escapar, WhatsApp la primera, y para esas he creado un perfil aparte al que he llamado Bigtech. Aquí cuento cómo se monta, el susto de TalkBack que te llevas nada más crearlo y cómo hacer que las notificaciones te lleguen igual.
Por qué un perfil aparte En GrapheneOS, Google Play es una app más, dentro de un sandbox, con los permisos limitadísimos.
Esta es la guía que me habría gustado tener cuando compré el Pixel 10: instalar GrapheneOS usando solo NVDA y el navegador, dejar TalkBack hablando en castellano y no quedarte sin voz por el camino. Incluye los sustos que me llevé yo, que no fueron pocos, y todo lo que conté antes sobre el motor de voz.
Antes de empezar La instalación se hace desde el ordenador. En el móvil solo hay que pulsar botones físicos en dos momentos.
Hoy toca migrar los contactos a Mailbox.org.
Como siempre he tenido lo que yo llamo “mi orden caótico”, un orden desordenado que solo yo entiendo, los contactos no podían ser menos y estaban esperriados. algunos en Google, otros en Apple… Y curiosamente, y eso que le he dado al botón de fusionar duplicados del iPhone, algunos todavía estaban duplicados.
Así que he decidido dos cosas. Sacarlos de las BigTech y ordenarlos.
Hace casi tres años escribí Desgooglezando mi vida. En aquel post os contaba lo contentísimo que estaba con ProtonMail. Y hace nada tuve que volver a editarlo para poner que lo había dejado y que le seguía dando vueltas al correo.
Pues se acabaron las vueltas. Ya tengo correo.
Qué buscaba Usar mi propio gestor de correo. Thunderbird en el ordenador (ya os conté cómo lo tengo configurado con lector de pantalla) y Mail en el iPhone.
Estoy hasta los cojones.
En el post de /e/OS os dije que lo de VoiceOver y sus regresiones daba para otro post. Pues aquí está. Vengo a quejarme otra vez, sí. Ya me conocéis.
Tengo un iPhone 17. No es un móvil barato precisamente. Y lo uso para todo: el banco, el correo, Mastodon… Como casi cualquiera que tenga un móvil hoy en día, vaya.
Y cada día VoiceOver me cabrea un poco más.
Llevo unos días dándole vueltas a pillarme un Android sin Google como dispositivo secundario: mi principal sigue siendo un iPhone, con su VoiceOver y sus regresiones, que eso da para otro post. Me han comentado que estaría bien una app de Tu Guiador para Android y aunque me he negado siempre de forma sistemática, he decidido que si la hago la publicaría en F-Droid porque me niego a pasar por Google, y de paso quiero ver si un sistema libre me convence para el día a día.
Llevaba media vida con dos tareas pendientes. De esas que dices “Sí, ahora luego cuando saque un hueco lo hago”, pero nunca lo hacía. Una, por pereza. La otra… Porque requería meditar, pensar, darle una vuelta y programar algo. Y me daba una pereza asombrosa.
Solo he tardado un año y pico en terminar ambas cosas. Pero ya está: el Blog de la pobre Némesis, que por fin puede volver a bloguear y el ahora resucitado O recuncho do lector funcionan como deberían.
Un post rápido y sencillito, de esos que me gustan a mi.
A riesgo de ser poco patriota, he de decir que vivimos en un país de pandereta; cada vez que se juega a la pelotita de los cojones, servicios legítimos que no tienen nada que ver con dicha pelotita dejan de funcionar. Y todo porque un señor, que entiende de redess lo mismo que yo de chino mandarín, tiene el poder de matar moscas a cañonazos y obliga a las operadoras a bloquear indiscriminadamente direcciones IPs porque le sale de los cojones, porque otra explicación no le encuentro.
Mi teclado hacía algo raro de narices. Había una tecla que enviaba Win+D cada vez que la pulsaba. En concreto, la tecla que debería ser PAUSE.
Y diréis… ¿Para qué sirve esa tecla? Pues para cambiar el control del teclado en las apps de máquinas virtuales en Windows, por ejemplo. Pero claro, al pulsarla se me iba al escritorio, una maravilla que le deseo probar a todo el mundo, que el teclado haga cosas raras no tiene precio y ejercita la paciencia.
Van a subir el precio de Bitwarden.
Así que como le tengo manía a los precios que suben me he montado mi propio servidor de Vaultwarden y resuelto el problema.
Pensé que sería más engorrosillo, pero ha sido fácil.
¿Qué es Vaultwarden? Es una reimplementación del servidor de Bitwarden escrita en Rust. Funciona con todas las apps oficiales, da igual que uses la del navegador, la del móvil o la de escritorio.